¿Necesito ir al psicólogo? (I)

Tiempo de lectura: 3 minutos

|

Tamaño Letra: 

|
Tabla de Contenido

«Necesito ir al psicólogo». Si alguna vez has tenido la duda, si tienes un problema y no sabes si necesitas realmente acudir al psicólogo, esta triple entrada te ayudará a clarificar tu situación. A pesar de que en los últimos años se ha avanzado mucho contra el estigma y los prejuicios que pesan sobre la terapia psicológica, todavía queda mucho por hacer.

A día de hoy en nuestra sociedad, todavía no es tan natural ir al psicólogo como lo puede ser ir al nutricionista, dentista o al fisioterapeuta. En el modelo de sociedad actual, la extrema competitividad en la que nos hallamos inmersos, la negación del fracaso o del error y la repetición constante de la idea de que la felicidad sólo se consigue a través del éxito forman creencias o mitos sociales que pesan sobre nosotros, que nos impiden aceptar con naturalidad nuestro derecho a recibir ayuda cuando nos vemos superados por los problemas. Estas creencias provocan que nos sintamos limitados a pedir ayuda profesional.

A continuación, algunas de las razones más esgrimidas y comunes:

“Ir al psicólogo es para locos”

Nada más lejos de la realidad. A pesar de que los psicólogos, en ciertos ámbitos sí que tratamos con personas que padecen psicopatologías graves, el mero hecho de acudir a un profesional de la psicología no significa que debamos padecer una patología severa, como tampoco nos convierte automáticamente en un “loco”. Simplemente nos convierte en personas que tienen un problema y han tomado la sabia decisión de solucionarlo.

“Yo tengo carrera en la Universidad de la Vida”

Si bien es cierto que las experiencias vitales pueden ayudar mucho a superar dificultades y situaciones problemáticas, no hay que caer en la trampa mental de creer que siempre va a ser suficiente. En ocasiones, sin que uno mismo se de cuenta, empleamos patrones de conducta de afrontamiento (como por ejemplo la evitación permanente del conflicto) de problemas que no son los adecuados, que no sólo no consiguen solucionar el problema, sino que lo cronifican, agravan, y pueden generar o derivar en otros nuevos. El psicólogo puede ayudarte a encontrar nuevas formas de afrontar tus dificultades, dotándote de más riqueza y recursos personales para encontrar nuevas soluciones a viejos problemas.

“Es caro ir al psicólogo»

Supongamos el siguiente ejemplo. Una persona con un problema de ludopatía -adicción al juego- puede gastarse unos 600 o 700€ cada vez que acude al casino para sofocar su impulso. A final de mes (y con el paso de los meses), esta persona podría haber gastado entre 2000 y 3000€ en su adicción, dando lugar esto a que acabase teniendo graves problemas económicos, además de sociales y familiares y de la propia salud mental. Si hubiese acudido a terapia, el psicólogo podría haberle ayudado a controlar su adicción, reducir o eliminar el gasto en juego y mejorar su situación personal, familiar y económica. Por otra parte, hay ciertos “gastos” que no son materiales, pero sí reales, como por ejemplo el deterioro emocional y personal que sufre un ser humano cuando atraviesa una situación problemática que le supera. ¿Porqué no invertir en nuestro bienestar personal a corto, medio y largo plazo?

“Yo no necesito ir al psicólogo…”

En ocasiones, una persona puede encontrarse que el problema no es suyo realmente, sino de alguien ajeno que le provoca estar así ¿Qué podemos hacer entonces? Aquí el psicólogo podría ayudar a que esa persona reenfocase la situación, aprendiese a trabajar la aceptación -que no resignación- y encontrase soluciones y recursos para salir de esta, mejorando su bienestar psíquico y emocional.

“Me da miedo ir al psicólogo”

Acudir a consulta no es siempre algo cómodo, de hecho, se acude a consulta porque existe un problema que nos supera, y necesitamos ayuda. Confrontar nuestros temores en consulta, bajo la supervisión de un profesional titulado, es sin duda una buena manera de superar las barreras y las creencias limitantes que nos imponemos, que nos impiden avanzar. El psicólogo nos guiará a través de este camino que supone la superación y el crecimiento personal.

A pesar de que en los últimos años se ha avanzado mucho contra el estigma y los prejuicios que pesan sobre la terapia psicológica, todavía queda mucho por hacer.

necesito ir al psicologo i

“¿Qué dirán cuando les diga que necesito ir al psicólogo?”

Esta razón es una trampa mental (una contradicción) muy común, plantearnos dejar de estar bien, o de intentar ser felices o simplemente no hacer nada por nosotros por lo que puedan opinar los demás, no nos hará sentirnos mejor, ni más felices, más bien todo lo contrario, sólo conseguiremos que el problema no se solucione, y además se perpetúe.

“Si necesito ir al psicólogo es que he fracasado”

La sensación de fracaso es algo natural, pero también subjetiva. El hecho de acudir a un psicólogo no implica fracaso alguno, más bien implica que la persona está dispuesta a hacer algo para solucionar sus problemas.

…En el próximo post “¿NECESITO IR AL PSICÓLOGO? (II)”: ¿Cuándo debo acudir al psicólogo?

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on whatsapp
WhatsApp
¿Te resultó útil este artículo?
No me gustaMe gusta (Ninguna valoración todavía)
Cargando…
Otros artículos de mi blog
Jóvenes, infelicidad y redes sociales
Redes sociales y jóvenes: peor salud mental

En esta pequeña intervención en À Punt (televisión valenciana) explico algunas claves sobre los efectos que podría producir en la salud mental el uso de redes sociales por parte de los jóvenes.

TEPT
TRASTRONO DE ESTRÉS POSTRAUMÁTICO Y EL INFORME PERICIAL PSICOLÓGICO

El estrés postraumático puede generar un gran impacto en la calidad de vida, llegando incluso a impedir el desarrollo normal de diferentes actividades debido a las alteraciones que tiene a nivel cognitivo, social y emocional. En este articulo describiremos que es el TEPT, y cómo lo evaluamos en la psicología jurídica.

paradoja de la elección netflix
Paradoja de la elección y Netflix: la cena fría

Viernes por la noche, estás agotado. Pero es tu momento, ese momento de relax que llevas pesnando toda la semana. Una buena cena, una peli de Netflix y ¡a relajarse! Pero… una y otra vez, te das cuenta de que esto no sucede exactamente así, más bien, la cena se queda fría -o en el mejor de los casos te la has comido a una mano- mientras sigues decidiendo qué ver en Netflix.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, aceptas el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad
Abrir chat
¿Hablamos?