Reestructuración cognitiva

¿Qué es?

La Reestructuración Cognitiva es la técnica psicológica mediante la cual el terapeuta se centra en la modificación de aquellos pensamientos o creencias desadaptativas que han sido aprendidas por la persona por otras más sanas y adaptativas, que tengan por objetivo reducir el malestar emocional provocado.

Más concretamente explicado, los pensamientos serán considerados tanto por el terapeuta como por el paciente como hipótesis, y ambos tendrán que recabar datos que autentifiquen o desmientan estas mismas (Bados y García, 2010). 

La base de la reestructuración cognitiva se sustenta en tres supuestos básicos (Bados y García, 2010): 

  1. La interpretación por parte de las personas de aquellos acontecimientos que nos suceden en nuestro día a día está directamente relacionada con la forma en cómo nos sentimos y por ende en que actuamos. No es lo mismo quedar por primera vez con una persona que nos atrae, y pensar al ver que se retrasa media hora que nos ha dejado plantados o que no le interesamos, a pensar que probablemente haya surgido algún imprevisto que haya provocado el retraso y que es mejor llamar para salir de dudas.
    La situación es la misma, y sin embargo impresiona lo diferentes que pueden ser las emociones que surgen en nosotros según si percibimos la situación de una manera o de otra. 
  2. El psicólogo es capaz, mediante sus herramientas y su experiencia, de ayudar a la persona a identificar esta clase de pensamientos dolorosos, que a veces son conscientes y otras son completamente automáticas. 
  3. Existe la posibilidad, con el trabajo y dedicación de ambos, de readaptar las cogniciones de la persona a otras más sanas. 

La gran mayoría de nosotros tenemos un esquema o estructura cognitivos. Son individuales, personales y diferentes entre cada persona. Se tratan de nuestros pensamientos y nuestra forma de interpretar. Ya sea por aprendizaje externo y transmitido, o por el aprendizaje interno que hemos realizado de circunstancias vividas. En su formación influyen además una serie de variables como: situacionales, fisiológicas, emocionales, y conductuales junto con el significado que representa todo ello para la persona (Bados y García, 2010). 

Estos esquemas cognitivos determinan la forma en la que vemos las cosas, dado que moldean aquello a lo que atendemos, prestamos más atención, recordamos y valoramos (Bennett-Levy, Westbrook et al., 2004). 

3c8dd150c482aaf78c84ddcce1781aac

Reestructuración cognitiva.

Además, el objetivo de la reestructuración cognitiva no es la invalidación total de las emociones. Sabemos que las emociones tienen su función y quieren decirnos algo, no obstante, dentro de un equilibrio. La reestructuración se enfoca en aquellos pensamientos que hacen que una emoción se vuelva desmedida, hasta el punto de resultar dañina para la persona (Bados y García, 2010). 

Beneficios

Por lo tanto, algunos de los beneficios que puede proporcionarnos acudir a terapia para trabajar nuestros pensamientos son (Bados y García, 2010):

  • Aprender a identificar qué tipo de cogniciones inconscientes te están haciendo daño, y están impidiendo que lleves una vida plena.
  • Comprender el impacto que éstas están teniendo en ti tanto emocional como conductualmente.
  • Readaptar la forma de ver tus pensamientos de modo que sean algo discutible y que hay que verificar, en lugar de verlos como una verdad absoluta.
  • Modificar este tipo de pensamientos y reemplazarlos por otros más adaptativos que te lleven a conseguir un cambio tanto emocional como conductual más sano.

Si crees que te mueves a través de ciertos pensamientos que te están provocando malestar y piensas que necesitas ayuda, no dudes en contactar con algún profesional.

Bibliografía

  • Bados López, A., y García Grau, E. (2010). La técnica de la reestructuración cognitiva. Universidad de Barcelona.
  • Bennett-Levy, J., Westbrook, D., Fennell, M., Cooper, M., Rof, K. y Hackmann, A. (2004). Behavioural experiments: historical and conceptual underpinnings. Oxford guide to behavioural experiments in cognitive therapy (pp. 1-20). Oxford: Oxford University Press.
97 suicidio dudas frecuentes
Hablemos de Psicologia
Hablemos de Psicologia
97. Suicidio: dudas frecuentes
/
Tiempo de lectura: 3 minutos

¡Hola Vicente! Bienvenido una semana más a esta casa, la SER DÉNIA. Hoy vamos a hablar de suicidio, un tema que -por desgracia-, ha sido noticia en las últimas semanas ¿Qué tal estás?

¡Hola Pepa! pues si, tocamos un tema que no habíamos tocado nunca, hemos hablado de ansiedad, depresión… pero no de suicidio, así que allí vamos.

Es cierto que es un tema un poco tabú ¿verdad? y creo que todos tenemos dudas al respecto

Pues sí, por eso pensé que quizás vendría bien dedicar uno de estos espacios a  traer algunas dudas que me suelen plantear al respecto en consulta y que están reflejadas en el National Institute of Mental Health de los EEUU.

Bueno, vamos allá, empiezo yo que tengo algunas, por ejemplo ¿es posible saber si alguien se va a suicidar?

Buena pregunta Pepa, te comento, uno realmente no puede saber que la persona va a suicidarse si esta no lo comunica, pero sí hay algunos signos que podemos detectar que nos dicen que “algo no anda bien”: Los signos de advertencia de que alguien puede estar en riesgo inmediato de intentar suicidarse incluyen: ver que la persona se siente vacía o desesperada, o confiesa que no tener motivos para vivir. Expresar el ser “una carga para los demás”, regalar posesiones importantes, despedirse de familiares o amigos o hablar de la muerte con frecuencia. Hay más obviamente, pero a grandes rasgos, podríamos decir estos.

Entiendo: una muy frecuente que se suele escuchar sobre el suicidio es “lo hace para llamar la atención” ¿qué nos puedes decir sobre esto?

Los pensamientos o las acciones suicidas son un signo de angustia extrema y un indicador de que alguien necesita ayuda. Hablar de querer suicidarse no es una respuesta usual al estrés. Toda conversación sobre el suicidio debe tomarse en serio y requiere atención inmediata. Por supuesto nos olvidamos de retar a nadie o invitarle a que lo haga “para que lo demuestre”.

ser imagenes 1 1
Suicidio.

Lo tomaremos en cuenta, seguro, además también es algo que podría pasar -y de hecho pasa- en redes sociales  ¿qué podríamos hacer si leemos mensajes suicidas en redes?

Saber cómo obtener ayuda cuando alguien publica mensajes suicidas puede ayudar a salvar una vida. Muchos sitios de las redes sociales cuentan con un proceso para obtener ayuda para la persona que publica el mensaje. Si no, otra manera es ayudar a la persona a buscar ayuda.

Esto me lleva a otra duda Vicente ¿Preguntarle a alguien sobre el suicidio les mete esa idea en la cabeza, que se refuerce?

No. Diversos estudios han demostrado que preguntar a las personas sobre pensamientos y conductas suicidas no ocasiona ni aumenta estos pensamientos. Preguntarle a alguien directamente: “¿Estás pensando en suicidarte?” puede ser la mejor manera de identificar a alguien en riesgo de suicidio y ayudarle a que se exprese y pueda buscar ayuda.

Bueno Vicente, muchas gracias una semana más por aportarnos un poco de divulgación sobre psicología, la mente y todo lo interesante que ocurre en ella ¿dónde podemos encontrarte?

Pues Pepa, podéis encontrarme en Més Que Salut Dénia a mí y a mi compañera Claudia (también psicóloga en Més Que Salut Dénia), en c/Ondara s/n y en el teléfono 630 65 91 66. Si alguien tiene problemas de este tipo, es fundamental buscar ayuda.

stop bullying

¿Qué es el bullying?

Tanto las relaciones como las experiencias que mantenemos con nuestro grupo de iguales son necesarias y contribuyen sobre todo al desarrollo de los niños y adolescentes.

Estas relaciones que mantenemos con los demás nos aportan bienestar, seguridad, y nos ayudan a formar nuestros esquemas sociales, emocionales y cognitivos. Pero, como en cualquier relación que conlleva una interacción con otra persona, también pueden darse conflictos que pueden tener consecuencias positivas o negativas (Lugones y Ramírez, 2017). 

En niños y adolescentes una de esas causas negativas que puede darse y que parece adquirir cada día más relevancia es el Bullying (Lugones y Ramírez, 2017).

Dan Olweus fue el psicólogo que realizó el primer estudio sobre bullying en el ámbito escolar, y quien posteriormente lo definió como: una «conducta de persecución física o psicológica que realiza el alumno o alumna contra otro, al que elige como víctima de repetidos ataques. Esta acción, negativa e intencionada, sitúa a las víctimas en posiciones de las que difícilmente pueden salir por sus propios medios. La continuidad de estas relaciones provoca en las víctimas efectos claramente negativos: disminución de su autoestima, estados de ansiedad e incluso cuadros depresivos, lo que hace difícil su integración en el medio escolar y el desarrollo normal de los aprendizajes» ( Olweus, 1993). 

Por supuesto, desde entonces han surgido muchas otras definiciones sobre el bullying, pero si hay algo indiscutible es que la mayoría de ellas tienen, a grandes rasgos, cuatro características en común: 

  • Es un fenómeno de agresividad injustificada, que aunque pueda darse en mayor o menor medida siempre es violento
  • Puede darse de forma física, verbal, psicológica, social y, más actualmente, mediante ciberbullying
  • Es una situación que hace surgir diferentes roles entre las personas: víctima, agresor, y espectador/es
  • Este acto no sólo produce consecuencias psicológicas y emocionales negativas hacia la víctima, sino también hacia el agresor, y hacia los espectadores, afectando a su calidad de vida, su salud, y bienestar

¿Qué consecuencias puede acarrear?

Centrándonos en este último punto, y en el rol de la víctima, algunas de las consecuencias que puede acarrear sufrir bullying son (López, Soto-Rubio, Rico, 2015): 

  • Disminución en el rendimiento académico y, por ende, aumento de malas notas.
  • Descenso de la motivación.
  • Pensamientos y sentimientos recurrentes de culpa.
  • Bajo autoconcepto y autoestima.
  • Inseguridad.
  • Desconfianza.
  • Aislamiento social y sentimientos de soledad.
  • Ansiedad ante la idea de ir al colegio/instituto/universidad.
  • Depresión.
  • Alteraciones del estado de ánimo y de la conducta.
  • Somatizaciones (dolores físicos, insomnio… ).
  • Ideación suicida o suicidio.

Entre otras. Pudiendo de hecho prolongarse este tipo de consecuencias a largo plazo, en la vida adulta, tanto en nuestro autoconcepto, como a la hora de relacionarnos con los demás. 

bullying 1

En España, se estima que uno de cada cinco alumnos está implicado en el bullying, como agresor, como víctima, o como observador (Ortega, 1994). Y, en esta misma línea, el informe del Defensor del Pueblo UNICEF (2007) informa que el 5,5% de los estudiantes se consideraban víctimas de este fenómeno, y el 5,4% declaraban ser agresores de otros alumnos de forma cibernética. 

En este mismo informe, también se expone que una cuarta parte de los estudiantes había presenciado acoso o ciberacoso tanto de manera esporádica como de manera prolongada. 

Según otro informe (Cisneros X), la incidencia de la violencia escolar y el acoso escolar en nuestro país es de un 2,4% entre los niños y de un 21,6% entre las niñas, lo que da como resultado un nivel de acoso total escolar a nivel nacional de un 23,3% (Oñate y Piñuel, 2007). 


Son cifras preocupantes y las consecuencias demasiado altas como para que esta problemática pase desapercibida. Por eso, desde Més Que Salut Dénia queríamos animar tanto a padres, como a profesores, y a la propia persona que lo sufre, de que si tras leer este artículo piensan que sus hijos, alumnos puedan estar atravesando una situación así, u os habéis sentido identificados, no dudéis en solicitar ayuda, tanto a las personas de vuestro alrededor que os arropan y os dan apoyo, como a un profesional.

Bibliografía

  • Defensor del pueblo-UNICEF, (2007). Violencia escolar: el maltrato entre iguales en la educación secundaria obligatoria. 1999-2006. Madrid: publicaciones de la oficina del defensor del pueblo.
  • López, L. M., Soto-Rubio, A., y Rico, G. M., (2015). Bullying e Inteligencia Emocional en niños. Revista calidad de vida y salud, 8 (2). 
  • Lugones Botell, M., y Ramírez Bermúdez, M., (2017). Bullying: aspectos históricos, culturales y sus consecuencias para la salud. Revista cubana de medicina general integral, 33 (1), 154-162. 
  • Olweus, D., (1993). Bullies on the playground: The role of victimization. Children on playgrounds. Research perspectives and applications, 85-128. 
  • Oñate, A., y Piñuel, I., (2007). Informe Cisneros X. Acoso y violencia escolar en España. Instituto de Innovación educativa y desarrollo directivo.
  • Ortega, R. (1994). Violencia interpersonal en los centros educativos de enseñanza secundaria. Un estudio sobre maltrato e intimidación entre compañeros. Revista de Educación, 304, 253-280.

mental health

Nota: Este post aparece hoy no por error. Dicen que “en casa del herrero cuchillo de palo”. No es el caso. No pude sacarlo antes porque precisamente, estaba cuidando mi propia salud mental. Estoy segura de que sabréis entenderlo ¡gracias!

Hoy, 10 de octubre, queríamos celebrar el Día Mundial de la Salud Mental, ¿y qué mejor forma de hacerlo que ofrecerte unas pautas para el autocuidado del día a día?

La celebración del Día Mundial de la Salud Mental el 10 de octubre es una iniciativa de la Federación Mundial de la Salud Mental (WFMH, en sus siglas en inglés).

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS, fundada en 1948), la salud mental “es un estado de bienestar mental que permite a las personas hacer frente a los momentos de estrés de la vida, desarrollar todas sus habilidades, poder aprender trabajar adecuadamente y contribuir a la mejora de su comunidad. Es parte fundamental de la salud y el bienestar que sustenta nuestras capacidades individuales y colectivas para tomar decisiones, establecer relaciones y dar forma al mundo en el que vivimos.

La salud mental es, además, un derecho humano fundamental. Y un elemento esencial para el desarrollo personal, comunitario y socioeconómico. Es más que la mera ausencia de trastornos mentales. Se da en un proceso complejo, que cada persona experimenta de una manera diferente, con diversos grados de dificultad y angustia y resultados sociales y clínicos que pueden ser muy diferentes”.

mind
Autocuidado.

¿Qué cosas puedo hacer para tener en cuenta y cuidar mi salud mental?

1. Cuida tu salud física

Cuidar de tu salud física tiene un impacto muy positivo en tu mente y en tu cuerpo. Aliméntate bien, haz ejercicio físico, cuida las tensiones, contracturas o dolores que puedas sentir en tu cuerpo, realiza alguna actividad física que te guste, que te haga desconectar, y que recargue tu energía y refuerce el autocuidado.

2. Haz cosas que te gratifiquen y produzcan bienestar

Parece simple y evidente, pero en un mundo como este, donde nos gobiernan las prisas y el estrés, a veces se nos olvida dedicarnos esos momentos de paz, tranquilidad, y de autocuidado. Escucha a tu cuerpo y a ti mismo/a. Reflexiona más acerca de aquello que necesitas hacer, en lugar de aquello que crees que deberías hacer.

3. Conecta con tus seres queridos

Permítete escuchar y ser escuchado, abrazar y ser abrazado, apoyar y ser apoyado…

Permítete construir relaciones sanas, donde exista una responsabilidad afectiva que se de por ambas partes.

Acércate a esas personas que sientes que dan bienestar a tu vida, y no temas alejarte de aquellas que perturban y desequilibran esa tranquilidad.

4. Identifica y valida tus emociones

No niegues ni bloquees tus emociones. No las reprimas, no huyas de ellas… No te exijas tener que estar bien, ni tener que poder con todo día a día, y continuamente. Es agotador, e imposible.

Comprender y expresar cómo te sientes es muy importante. Todas las emociones son válidas y surgen para decirte algo.

Apóyate, acompáñate, y sé comprensivo contigo mismo/a.

Practica la asertividad. Sé amable contigo mismo/a, y con los demás. Gestionar las emociones de manera adecuada es un factor significativo del autocuidado.

5. Resalta las cosas buenas y no sólo las malas

Equilibra el peso. Normalmente le damos más importancia o prestamos más atención a las cosas negativas que a las cosas positivas que nos suceden o hacemos.

Un autocuidado eficaz comporta tener en cuenta el agradecimiento.

“Aunque no todos los días sean buenos, podemos encontrar algo bueno todos los días”.

Si crees que necesitas ayuda para cuidar de tu salud mental, no dudes en contactarnos.

Ramírez, W., Vinaccia, S., & Gustavo, R. S. (2004). El impacto de la actividad física y el deporte sobre la salud, la cognición, la socialización y el rendimiento académico: una revisión teórica. Revista de estudios sociales, (18), 67-75.

Davidson, L., & González-Ibáñez, À. (2017). La recuperación centrada en la persona y sus implicaciones en salud mental. Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría37(131), 189-205.

cb58b067137fbd3c65f09ac06493e107

“Quien se traga las emociones, se ahoga”.

Fue una pregunta que ya contestó tiempo atrás una de las personas que dedicó gran parte de su vida al estudio del psicoanálisis, Sigmund Freud:

“Las emociones reprimidas nunca mueren. Son enterradas vivas, y saldrán de la peor manera”.

También concuerda con un refrán español que dice que: “Quien mucho traga, al final se ahoga”, y con el que además está de acuerdo la famosa autora del libro “cómo hacer que te pasen cosas buenas”, Marian Rojas Estapé, que afirma también que “quien se traga las emociones se ahoga”. 

La mayoría de los seres humanos vivimos corriendo. Evitamos, escapamos. Huimos de las emociones que nosotros mismos calificamos como negativas. De la tristeza, del miedo, la ira… u otras más complejas como el dolor, la inseguridad, la frustración, la decepción… 

Lo cierto es que huir de la realidad nunca nos hará felices. Cada cosa que decidimos hacer tiene un impacto en nosotros. Huir y evitar nos supone un gran gasto de energía. Silenciar y bloquear emociones puede provocar que perdamos salud tanto física, como psicológica. Además, hacerlo equivale a no aceptarla. También puede provocar un desequilibrio en nuestros niveles de estrés y el cortisol (comúnmente conocido como “la hormona del estrés”) en exceso es muy tóxico para nuestro organismo.

ocultar

Teniendo en cuenta la toxicidad interior que nos pueden ocasionar este tipo de emociones al no ser expresadas, y la cantidad de energía que necesitamos para reprimirlas (conlleva más desgaste físico, mental y emocional suprimirlas, que sentirlas), no es una sorpresa encontrarnos que cada vez hay cifras más altas de personas que, acostumbradas a llevar a cabo esta práctica durante toda su vida, acaban manifestando síntomas somáticos, tales como colon irritable, dolores de estómago, psoriasis, contracturas, migrañas, mareos… que no es más que un intento desesperado de estas emociones por salir a la luz de alguna manera. 

¿Existen de verdad emociones positivas, o negativas?

En realidad, esta es una clasificación que hemos ido creando a lo largo de nuestra vida porque, está claro y no es discutible, que hay emociones que son más agradables de sentir que otras. Pero lo cierto es que todas las emociones son una respuesta que produce nuestro organismo con el único fin de ayudarnos a sobrevivir. 

Viéndolo de otra manera, emociones como el miedo, el enfado, o la tristeza… ¿son de verdad negativas?

Porque el miedo nos protege de cualquier amenaza y nos ayuda a estar alertas ante situaciones que puedan suponer un daño a nuestra integridad física. El enfado nos permite establecer límites y defender nuestros derechos cuando percibimos que éstos están siendo vulnerados y que nos están haciendo daño. La tristeza nos incita a la reflexión, a valorar…

Hace un tiempo se descubrió que en las lágrimas emocionales había un componente químico que ya he mencionado un poco antes: El cortisol. Por eso, después de llorar por algo que emocionalmente nos ha hecho daño, nos sentimos desahogados. Hemos liberado tensión.

Ahora bien, sabiendo lo que conlleva el cortisol, ¿qué crees que sucede si estamos tristes y lo único que hacemos es reprimir el llanto? Si no lo expresamos, si no lo hablamos con nadie… ni siquiera con nosotros mismos. 

Llorar puede hacernos sentir vulnerables, y eso está bien, porque ya has leído antes que no podemos, ni es sano, estar constantemente en alerta o tensión. Y hay quien dice, que el dolor compartido, es menos dolor. 

¿Qué puedo hacer para “no ahogarme” con mis emociones?

Normalmente lo “malo”, “negativo”, o “desagradable” no son las emociones en sí, sino cómo las interpretamos o gestionamos. Teniendo en cuenta que las emociones son algo natural en nuestro organismo y que además no podemos controlar, puedo asegurar que es contraproducente que intentemos reprimirlas en lugar de aprender a gestionarlas.

Es muy importante detenernos a pensarnos, aprender a escucharnos, comenzar a sentirnos, libres de juicios, para averiguar por qué está surgiendo una emoción, qué quiere enseñarnos, y qué necesitamos. 

Aprende a identificar tus emociones: Pon nombre a lo que sientes (no es lo mismo sentir tristeza que decepción). Conócete. Busca ser asertivo/a, te enseñará cómo expresarte. Empieza a elegir a tu alrededor personas, lugares, cosas… que te proporcionen bienestar y sean sanas para ti.

Si crees que tienes problemas para identificar tus emociones, gestionarlas, o regularlas, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Podemos ayudarte.

81 ludopatía
Hablemos de Psicologia
Hablemos de Psicologia
81. Ludopatía
/
Tiempo de lectura: 2 minutos

¡Hola hola Vicente! Bienvenido una semana más a la Cadena Ser Dénia, esta semana vamos a hablar sobre la ludopatía 

Hola Pepa buenos días ¿Qué tal? Encantando de estar una semana más aquí con vosotros. Pues como dices, hoy vamos a tratar un tema que empieza a ser importante y preocupante, la ludopatía.

Vicente ¿en qué consiste la ludopatía?

La ludopatía es un trastorno en el que la persona se ve obligada, por una urgencia psicológica e incontrolable a jugar y apostar en un casino u otro sistema de apuestas, de forma persistente y progresiva, afectando de forma negativa a la vida personal, familiar y vocacional. Ha sido clasificado como un trastorno del control de los impulsos, y tratado como una adicción sin sustancia.

¿Es algo que afecta solo al juego de dinero o azar o también podría darse en videojuegos?

Pues es una pregunta muy interesante que podemos matizar: la OMS ha reconocido la  adicción a los videojuegos muy recientemente, en inglés “Gaming disorder”. Y se ha empezado a reconocer justo este año, en 2022. En realidad no tenía sentido que no estuviese reconocido porque son trastornos muy parecidos en los que solo se cambia de manera sustancial el objeto de la adicción. Varía el nombre del diagnóstico -y obviamente las consecuencias- pero son esencialmente lo mismo.

Muy interesante, gracias por la aclaración ¿Cómo afecta la ludopatía a la persona?

Lo primero, no alamarse: no todas las personas que juegan desarrollan una adicción al juego, del mismo modo que no todas las personas que beben termina siendo alcohólicas. Sufren síntomas de dependencia, tolerancia y síndrome de abstinencia, de manera muy similar a las personas adictas a sustancias. Jugar y conseguir tiempo y dine- ro se convierte en la preocupación principal. Usan el juego como una vía de escape a los problemas. • Se ponen en riesgo, pierden o deterioran relaciones laborales, escolares, familiares…

Parece además -al menos a mi me da la sensación- de qué últimamente, este problema ha crecido un poco ¿no?

Pues mira Pepa, es una cifra que me ha costado bastante de encontrar, pero sí podría decir que la Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados (FEJAR), advierte de que podrían haber alrededor de medio millón de casos sin diagnosticar. Además, según un informe elaborado por el Observatorio Español de Drogas y adicciones, en la actualidad se recogen 680.000 ludópatas o personas adictas -la mayoría hombres- al juego en España. Cifras de 2020.

Dicen que en este tipo de casos, el entorno es importante ¿no?¿qué puede hacer el entorno por ayudar?

El entorno no cura, pero ayuda. Y puede hacer mucho, algunos pequeñas pautas que puede seguir: dar ejemplo (no apostar nunca). Preguntar y dialogar con la persona afectada. Favorecer el desarrollo de un pensamiento crítico y reflexivo. Separar el deporte y apuestas (un problema grave y creciente en los jóvenes). Y muchas cosas más.

Por último Vicente ¿le darías algún consejo a todas esas personas que puedan estar teniendo problemas con el juego?

Así rápidamente, dos cosas Pepa: primero que busquen ayuda profesional, es un factor diferencial para la recuperación. Y segundo que no olviden jamás que los juegos de azar no son en realidad tales: son juegos matemáticos y está todo absolutamente controlado. El factor azar no existe. La banca siempre gana.

¡Pues muchas gracias Vicente una semana más! ¿Dónde podemos encontrarte?

Me podéis encontrar en vicentesegui.es y en redes sociales @visepsicologia.

79 dolor crónico
Tiempo de lectura: 2 minutos

¡Hola Vicente! Bienvenido una semana más a la Cadena Ser, estamos encantados de tenerte de nuevo por aquí. De nuevo hablamos de temas de psicología que nos interesan a todos, hoy vamos a hablar del dolor crónico.

¡Buenos días Pepa! Una semana más, como bien dices, es un placer estar aquí con vosotros y poder colaborar trasmitiendo un poco de psicología, hoy trataremos un tema que no hemos tocado pero creo que puede “tocar” a mucha gente. El dolor crónico.

Si, porqué además, yo creo que todos conocemos a alguien que, por desgracia, le toca lidiar con estas dolencias ¿verdad?

Tienes toda la razón, además, me gustaría matizar que, a parte del dolor crónico, también podemos aplicarlo a cuestiones crónicas, como cambios vitales, o de salud. Al final más que el dolor, es la cronicidad lo que duele.

Dolor crónico.

Pues la verdad es que si… imagino que debe ser una situación muy dura y muy difícil de lidiar, de hecho ¿qué podemos hacer para no caer en la amargura?

Por supuesto Pepa, por desgracia, ya sabemos que las cuestiones psicológicas no son nada fáciles. Mira, respondiendo a tu pregunta podemos indicar que la cuestión fundamental respecto al dolor crónico es que haya un abordaje multidisciplinar. Es decir, esto no es cuestión de ir solo al fisio, solo al médico o solo al psicólogo. Es muy importante la psicoeducación. Esto es, tener información y conocimiento sobre lo que nos está pasando y cómo poder manjeralo.

Perfecto, apuntamos “psicoeducación” como nueva palabra para el diccionario… ¿qué más cosas puede hacer la psicología por nosotros Vicente?

A parte de la psicoeducación que ya hemos comentado -y que es una herramienta importante-, existen estrategias que podemos aprender en terapia para poder manejar el dolor (no confundir con eliminarlo). Como por ejemplo, autoinstrucciones, trabajo de búsqueda de apoyo, estrategias de mindfulness y aceptación y como no, estrategias cognitivas de distracción.

Quieres decir que desde la psicología, lo que podemos hacer es más que disminuir el dolor es aprender a tomárselo de otra manera.

¡Muy bien! De eso se trata. No podemos olvidar la palabra “crónico”. Significa que por desgracia, siempre va a estar ahí, así que lo mejor que podemos hacer es aprender a hacer vida de la manera más plena y gratificante que sea posible -dentro de los límites que nos permita el dolor-, en vez de limitarnos y vivir de una manera angustiosa. Es decir, aprender a vivir con dolor pero sin (o minimizando) el sufrimiento.

Es difícil ser positivo cuando lo está pasando mal…

Si, de hecho tiene toda su lógica. El dolor es una emoción desagradable, y por lo tanto se asocia y produce pensamientos desagradables, que pueden llevar a encerrarnos en un bucle de sufrimiento. Por lo que es fundamental el trabajo psicológico desde el punto de vista de la aceptación y adaptación al nuevo contexto vital, de manera que podamos minimizar lo que sufrimos.

¡Entendido Vicente! Pues ya hemos aprendido un poco más de psicología ¿dónde podemos encontrarte?

Podemos encontrara Vicente Seguí en la web vicentesegui.es, en el teléfono: 630659166 y en redes sociales, Facebook e instagram: @visepsicología.

66 toc ii
Hablemos de Psicologia
Hablemos de Psicologia
66. TOC: obsesiones, compulsiones y tratamiento
/
Tiempo de lectura: 3 minutos

Muuuy buenos días, Vicente! Seguimos un día más compartiendo contenido de psicología y hoy vamos a continuar hablando sobre el TOC o trastorno obsesivo-compulsivo, en concreto sobre algunas características y técnicas…

¡Hola Pepa!  Si, La última vez explicamos qué son las obsesiones, qué son las compulsiones y hoy vamos a explicar algunas de las obsesiones y/o compulsiones más comunes presentes en el TOC.

Interesante siempre el mundo de la mente humana y los síntomas que puede llegar a producir… ¡vamos allá, cuéntanos, Vicente!

  • Lavadores y limpiadores: son personas a las que carcomen obsesiones relacionadas con la contaminación o el contagio a través de determinados objetos o situaciones (contaminarse a sí mismo o contagiar a los demás. Usan guantes o desinfectantes, lavan y limpian sus manos, la ropa, limpieza general de la casa, un sinnúmero de veces al día, a pesar de que nunca logra sentirse limpio o libre de contaminantes. También se incluyen los limpiadores compulsivos, solo por el simple hecho de tener las cosas perfectamente limpias, como si así fuera la manera correcta. Esta modalidad del TOC es la más común.
  • Verificadores: son personas que inspeccionan de manera excesiva con el propósito de evitar que ocurra una determinada catástrofe, como las cerraduras de las puertas (ser asaltado por ladrones), gas, vitrocerámicas, calentador, enchufes para asegurarse de que están cerrados, con seguro o apagados.
  • Verificadores somáticos e hipocondríacos: entran en pánico ante síntomas somáticos extraños y lo relacionan con una enfermedad grave que pueda acabar con su vida; verifican diversas funciones corporales, como la frecuencia cardíaca, ritmo de la respiración, temperatura corporal o diversos aspectos de su imagen corporal o anatómica.
  • Preguntadores compulsivos: tienen la necesidad de estar continuamente preguntándose a sí mismos o a los demás sobre cualquier cosa por nimia, trivial o absurda que sea.
  • Repetidores/ordenadores/acumuladores:  son aquellos individuos que se empeñan en la ejecución de acciones repetitivas.

¡Guau! No debe ser para nada gracioso que te suceda algo así…

Pues no Pepa, para nada, lo cierto es que la gente sufre bastante, al final el bucle obsesión-compulsión del TOC en el que está atrapada la persona es un sinvivir…

66 toc obsesiones y tratamiento

Bueno Vicente, nos decías también de explicarnos algunas técnicas o estrategias que se utilizan en terapia para tratar el TOC ¿cuáles son estas?

Si, trataré de explicarlo brevemente y de manera que se entienda:

  • EPR (exposición con prevención de respuesta): implica enseñarle a la persona a entrar deliberadamente en contacto con las situaciones que desencadenan los pensamientos y miedos obsesivos (“exposición”), sin llevar a cabo los actos compulsivos habituales asociados con la obsesión (“prevención de respuesta”), y así aprender gradualmente a tolerar el malestar y la ansiedad asociados con la no realización del comportamiento ritualista presente del TOC.
  • Terapia cognitiva: consiste en corregir algunos sesgos que se encuentran presentes en la persona afectada, mediante el diálogo y ejercicios, rigidez de ideas, la importancia de los pensamientos, sobreestimación de la amenaza… etcétera.
  • ACT, Terapia de aceptación y compromiso: es la aceptación de los eventos privados que están en el camino que el cliente elige para su vida. Es una buena alternativa con pacientes que no pueden -al menos en un principio- trabajar con EPR al resultarles este método demasiado agresivo.
  • Tratamiento farmacológico: Se basa en la utilización de antidepresivos ya sean los clásicos triciclícos o los más modernos inhibidores de la recaptación de la serotonina. Se recomienda siempre realizar el tratamiento farmacológico bajo supervisión médica y también en coordinación con la terapia psicológica. Una de las limitaciones del tratamiento farmacológico -si solo se realiza esta modalidad de tratamiento- es que hay muchos pacientes que no responden a él y que cuando se deja la medicación el trastorno vuelve independientemente del tiempo que se haya estado tomando.

DONDE PODEMOS ENCONTRARTE

Podemos encontrarte a Vicente Seguí y a Nico Haros en la calle Marqués de Campo 18 2ºB. Teléfono: 630659166 y en @visepsicología

63 somatización
Hablemos de Psicologia
Hablemos de Psicologia
63. Somatización
/
Tiempo de lectura: 2 minutos

¡Buenos días, Vicente! Hoy vamos a hablar de… somatización… que es una palabra un poco rara, pero creo que todos más o menos hemos oído hablar de ello ¿no?

En efecto Pepa, la somatización es un tema que a día de hoy no habíamos tratado y que en realidad, es algo que sucede de manera bastante habitual, hoy trataremos de aclarar qué podemos entender por somatización y qué efectos puede causar en nosotros

Pues me parece muy bien, suena muy interesante Vicente, bueno dinos ¿qué es la somatización?

Bien, vayamos al grano, La somatización en psicología se refiere a cualquier síntoma corporal que surge o se incrementa en respuesta a factores psicológicos o situacionales. Dicho de otro modo, la somatización es la expresión de fenómenos mentales en forma de síntomas físicos (somáticos).

Curioso como la mente “hace” sobre el cuerpo…

Sí, sin embargo me gustaría hacer un apunte al respecto: Hoy en día tanto la psicología como la psiquiatría tienden cada vez más a obviar la existencia de una “mente” independiente del cuerpo material, pero curiosamente, y a pesar de los avances científicos y técnicos de las últimas décadas, hay ciertos desórdenes mentales que parecen reivindicar la existencia de un aspecto psicológico “incorpóreo”, solo quería dejar el apunte, sin tener que meternos en debates filosóficos o científicos.

Somatización
Somatización.

Apuntado queda pues y gracias… Tengo una pregunta Vicente ¿qué cosas concretas puede o no hacer la somatización?

Las somatizaciones psicológicas pueden presentarse a través de diferentes síntomas o dolencias:

  • Aparato digestivo: Vómitos, dolor abdominal, náuseas, flatulencia, hinchazón, diarrea, intolerancias alimentarias.
  • Pseudoneurológicas: Amnesia, dificultad para tragar, pérdida de voz, sordera, visión borrosa, desfallecimiento, debilidad muscular, pseudoconvulsiones.
  • Respiratorios o de corazón: Dificultad respiratoria en reposo, palpitaciones, dolor torácico, mareo.
  • Problemas sexuales o del aparato reproductor: como el dolor durante la penetración o la disfunción eréctil, dismenorrea, irregularidad en ciclos menstruales, hipermenorrea, vómitos a lo largo del embarazo, sensaciones quemantes en los órganos sexuales, dificultad miccional.
  • Dolores: Dolor difuso, dolor en extremidades, dolor de espalda, dolor articular, dolor al orinar, cefaleas.

¿Qué no es somatización entonces?

Buena pregunta, la respondo de manera muy directa, somatización NO ES cualquier síntoma produce malestar y que no puede ser explicado médicamente a partir de una revisión del cuerpo. Tampoco lo es la SIMULACIÓN de síntomas (de esto nos habló nuestra compañera Ellen en una de sus intervenciones), así como los trastornos facticios implican la falsificación de síntomas y/o signos físicos o psicológicos en ausencia de incentivos externos evidentes (p. ej., obtener licencia en el trabajo, pagos por incapacidad, o abuso de sustancias; evitar el servicio militar o una acción judicial).

¿Qué podemos hacer al respecto?

Este tipo de problema debe ser tratado desde un enfoque que cubra tanto los aspectos psicológicos y comportamentales de la persona como los fenómenos físicos abordables directamente en el cuerpo del paciente. Por eso merece la pena monitorizar médicamente la evolución de la somatización a la vez que se proporciona Terapia Cognitivo-Conductual, actuando a nivel emocional, de pensamientos y de conductas.

DONDE PODEMOS ENCONTRARTE

Podemos encontrarte a Vicente Seguí y a Nico Haros en la calle Marqués de Campo 18 2ºB. Teléfono: 630659166 y en @visepsicología

62 pesadillas
Hablemos de Psicologia
Hablemos de Psicologia
62. Pesadillas
/
Tiempo de lectura: 2 minutos

¡Buenos días, Vicente! Hoy vamos a hablar de… las pesadillas… da un poco de miedo jajajaj y a la vez incertidumbre ¿te preguntan mucho?

¡Hola Pepa! Pues la verdad es que sí me preguntan bastante normalmente en consulta, y sí que es cierto que el sueño en general ha empeorado durante la pandemia, son muchas las personas que refieren que duermen peor y que incluso han empezado a tener pesadillas de manera más o menos regular. Así que creo que es una buena oportunidad para hablar sobre este tema y arrojar un poco de luz.

Si, bueno ¿y qué son las pesadillas? Porque parece que hay mucho mito alrededor de éstas…

Vayamos a ello, por cierto… tengo que decir que: lo siento, pero voy a ser poco romántico… ya sabes que me gusta hablar siempre de conclusiones basadas en la evidencia científica.

  • Este tipo de sueños pueden ser considerados conductas aprendidas
  • Muchas veces este aprendizaje es resultado de una experiencia traumática, pero no siempre
  • Las pesadillas pueden generar intenso malestar y afectar la calidad del sueño, afectando así, de este modo, la calidad de vida en general
  • Una vez aprendidas, las pesadillas son mantenidas cómo “hábitos”.
  • Las pesadillas pueden aparecer tanto si hay trastorno psicológico como si no.
62 pesadillas
Pesadillas

¡Vale! Me parece que nunca había imaginado o visto las pesadillas de desde este punto de vista, pero Vicente ¿realmente se puede hacer algo con las pesadillas?

Correcto, vayamos a lo importante de la cuestión: hay que señalar que estos malsueños acaban desapareciendo mayormente por sí solas (punto a tener en cuenta), tanto en la adolescencia como en la adultez.  Solo en algunos casos requieren de intervención terapéutica, así que de entrada, podemos estar tranquilos.

En realidad existen bastantes procedimientos para tratarlas, como por ejemplo: técnicas de desensibilización sistemática, técnicas de desactivación o técnicas cognitivas. Hoy nos explicaremos la “TERAPIA DE ENSAYO EN IMAGINACIÓN”.

¿Terapia de Ensayo en Imaginación? No lo había oído nunca…

Entiendo que suena un poco extraño, pero no te preocupes, es muy sencillo, este tipo de terapia consiste básicamente en:

  • Las pesadillas pueden ser controladas si las abordamos como “hábitos” o “conductas aprendidas”.
  • Trabajar durante el día con imaginería puede influenciar las pesadillas ya que las cosas pensadas durante el día se relacionan con las cosas soñadas durante la noche.
  • Las pesadillas pueden ser cambiadas por nuevas imágenes.
  • Ensayar los “nuevos sueños” mientras se está despierto reduce o elimina las imágenes desagradables.

Básicamente, se intenta cambiar el contenido progresivamente de la pesadilla, o modificarlo, de manera que no resulte tan perturbador, incluyendo técnicas que ayuden a la persona a no alterarse mientras hace estas modificaciones (como por ejemplo la respiración). De esta manera, lo que hacemos en realidad es modificar la reacción a la pesadilla realmente. Construir un hábito de reacción nuevo. También se establece un protocolo distinto al despertarse de una pesadilla.

DONDE PODEMOS ENCONTRARTE

Podemos encontrarte a Vicente Seguí y a Nico Haros en la calle Marqués de Campo 18 2ºB. Teléfono: 630659166 y en @visepsicología

fatiga por compasión

La fatiga por compasión es un término que comenzó a ser usado en la década de los 90, después de que el psicólogo Charles Figley observara una serie de síntomas que se daban en común entre los profesionales de salud. Algunos de éstos eran: miedo, culpa por no poder ayudar o salvar a los pacientes, ansiedad, estrés, desesperanza, desinterés, falta de atención o anhedonia. Además, también se daban síntomas somáticos como agotamiento, falta de energía, insomnio o dolor.

Leer más

43 fantasías sexuales
Hablemos de Psicología
Hablemos de Psicología
43. Fantasías sexuales ¿las cumplo o no?
/
Tiempo de lectura: < 1 minutos


Todos tenemos o hemos tenido #fantasías #sexuales en algún momento de nuestras vidas, y siempre nos asalta la duda ¿qué son? ¿hay que cumplirlas?
Esta semana conversamos acerca de esos lugares íntimos de nuestro ser, las fantasías.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad
¿Hablamos?